SUGERENCIAS PARA PADRES

 

El más efectivo de los tratamientos requiere la total cooperación entre educadores y padres, trabajando conjuntamente con otros profesionales como médicos, psicólogos,  logopedas, educadores  especiales, etc.  Es de destacar la importancia vital del papel del educador.

Si bien es muy difícil comprender la razón del comportamiento de un  niño con TDAH, los padres deben intentar conseguirlo.

 

Una de las cosas más importantes que los padres deberían intentar conseguir es mantener una comunicación abierta con él.

 

Prestar atención y escuchar a los hijos es uno de los primeros escalones que puede ir acompañado de un comentario directo y sincero de sus responsabilidades. Una vez que esta relación se ha establecido, se abre la puerta para la discusión de los logros, planes y problemas señalados en la familia y en la escuela.

 

Los miembros de la familia pueden ayudar aclarando y demostrando conductas deseables, así como ofreciendo otras formas de colaboración y apoyo.

 

Los amigos también pueden ayudar a los padres a entender a sus hijos presentándoles aquellos puntos de vista que probablemente los padres no han considerado previamente. Aquellos amigos o parientes que han tenido hijos  con TDA, o con problemas de aprendizaje pueden ayudar especialmente compartiendo la comprensión que ellos han tenido de su propio problema y la habilidad con que lo han afrontado. Por supuesto, los padres deberán ser cuidadosos y selectivos al comentar estos problemas con otras personas. Sin embargo, es cierto que la opinión valiosa de un amigo cercano y apreciado puede ser una auténtica ayuda. De igual  forma, un programa de educación  o grupo de discusión para padres ofrece con frecuencia comprensión y muchas sugerencias  positivas para ayudar al niño.

 

Si los esfuerzos para establecer una comunicación abierta con el niño han tenido éxito, los padres deben enfocar después algunos aspectos importantes de su propio comportamiento. Así como con los profesores, el equilibrio de los padres, su carácter y sus modales personales son más importantes que las palabras; lo que nosotros hacemos influye más que lo que decimos. Por consiguiente, se debe hacer todo el esfuerzo posible  para permanecer tan calmado y sosegado como sea factible, ya que la conducta de los padres va a ser indudablemente imitada y reflejada por el niño.

 

 

RECOMENDACIONES PARA LA FAMILIA